Publicado el 16/05/2018 - 06:27 Hs.

Rescatados diez niños torturados y abusados por sus padres entre condiciones insalubres

La vicefiscal acusa a Ina Rogers y Jonathan Allen de atentar contra sus hijos “con fines sádicos”

Estados Unidos vive conmocionado tras conocerse una nueva “casa de los horrores” parecida a la de los Turpin, el matrimonio de California que torturó y abusó de sus trece hijos. Ahora los protagonistas son una pareja del mismo estado, pero residentes en la ciudad de Fairfield. Allí habrían abusado y torturado a sus 10 hijos, con edades comprendidas entre los cuatro meses y 12 años.

Jonathan Allen, de 29 años, e Ina Rogers (31) han negado todos los cargos. La madre hasta ofreció una rueda de prensa delante de la vivienda para afirmar que habían actuado normal con sus hijos y que estaba convencida de que las acusaciones desaparecerían.

Los policías se encontraron la vivienda con condiciones insalubres

La oficina del aguacil en el condado de Solano ha comentado que cuando los niños fueron rescatados se sorprendieron de lo “asquerosa e insalubre” que estaba la casa. Además, vieron como los pequeños tenían todo tipo de heridas, como quemaduras, moratones y restos de haber recibido disparos con pistolas de perdigones.

La vicefiscal del distrito del condado, Sharon Henry, ha explicado que los niños “fueron torturados con fines sádicos”. Ella, como la mayoría de los que han tratado a los menores, está horrorizada tras escuchar las declaraciones de ocho de los hijos. Les contaron a las autoridades que los abusos y malos tratos fueron continuados durante años.

Los niños fueron rescatados el pasado 31 de marzo. La policía llegó a la vivienda después de que Ina Rogers denunciara la desaparición del hijo mayor. “Los oficiales encontraron condiciones de vida inseguras e insalubres, como basura y comida en mal estado tirada por el suelo, heces de animales y humanos, y gran cantidad de basura que dificultan la movilidad en la vivienda”, detalló el teniente Greg Hurlbut.

El padre fue arrestado el pasado viernes después de las entrevistas realizadas a sus hijos. Jonathan Allen se declaró inocente de siete cargos de tortura y nueve cargos de abusos de menores. Se le ha impuesto una fianza de 5,2 millones de dólares. La madre, por su parte, fue arrestada por negligencia el mes pasado y puesta en libertad después tras pagar una fianza de 10.000 dólares.

En la improvisada rueda de prensa, Ina Rogers detalló que si la casa estaba desordenada era porque estaban buscando al niño desaparecido. Además, dijo que sus hijos no tienen “huesos rotos ni cicatrices importantes”. “Si tienen golpes y arañazos es porque son niños”, añadió.

En estos días que copan la atención mediática en California, ha salido a la palestra la abuela materna, Wanda Rogers, quien ha llamado “monstruo” a su yerno. “Él cogía el bebé y le golpeaba en la cara. Le ponía cinta adhesiva en la boca para que se callara”. Por su parte, un vecino de la “casa de los horrores” se sorprendió al conocer la noticia ya que ni sabía que allí vivían diez niños. “Los padres saludaban en la entrada, pero nunca escuché a los niños”, comentó el vecino de en frente.

Fuente:lavanguardia.es

 

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