Economía del relato Vs. Economía real

Empezó el segundo semestre de un gobierno que ha generado expectativas en distintos sectores; algunos entusiasmados y otros con grandes críticas.

En esta nota trataremos de explicar la matriz económica, hasta ahora proyectada por las autoridades políticas del gobierno y analizar detenidamente quienes han sido los ganadores y los perdedores de esas decisiones.

Existe un plan económico?

Desde el primer día el presidente Ing Mauricio Macri tomó la decisión de dividir el área económica en varios ministerios y secretarias, pero además su gobierno está plagado de economistas en otras áreas y de asesores económicos que apoyan su gestión o aportan ideas desde consultoras, medios de información, canales de televisión etc. Esto hace que no exista una única voz para conocer el plan económico sino varias voces u opiniones. Así tenemos a Prat gay en economía, Aranguren en energía, Cabrera en producción, Stuzzeneguer en el Banco Central, Melconian en el Banco Nación y varios voceros más.

Desde un principio se dijo que se iba a levantar el cepo al dólar, una medida contundente que se llevó a cabo sin grandes temblores ,dicha medida fue precedida por una devaluación del 50% llevando a la moneda norteamericana a la franja entre los 14 a 16 pesos por billete (discutiéndose hoy que el cambio ya está atrasado), según datos que hemos obtenido a pesar de haber llevado las tasas de interés a un monto superior al 30% (que se pagan en las letras emitadas por el gobierno) se fugaron de nuestras arcas en seis meses 6.000 millones de dólares, o sea que entre los pagos a los acreedores (llámese de acuerdo a la posición política de cada uno fondos “ buitres” o fondos de “inversión”) y la fuga de billetes americanos se nos fueron 20.000 millones de dólares, por eso a pesar de la liquidación de exportaciones y de los créditos externos las reservas del banco central no aumentaron.

Otro de los grandes temas y tal vez el que tenga mas impacto directo en la población, es la inflación, desde el gobierno en el primer día de gestión se pregonó una intensa lucha que hasta el momento ha sido un claro ganador el aumento de los precios. El gobierno manifestó que los primeros meses serían duros pero que luego al inicio del segundo semestre las cosas mejorarían; en ese interín la Secretaría de Energía a cargo del señor Aranguren determinó, cual cirujano de guerra que se quedó sin morfina, aumentar la luz y el gas entre el 400 al 1000%,llevando la angustia al hogar de los asalariados, jubilados, pequeños comercios y pymes, y que hoy aún no saben si pagar las facturas por que su suerte la decidirán los jueces de la corte suprema de justicia,!lindo lío tienen que resolver Lorenzzeti y compañía.!

Esta decisión de Aranguren hizo que aumentara el índice inflacionario y que cerro en junio entre el 2,5 y 3%, osea que la inflación sigue alta, pero aún falta algo más, como si esto fuera una carrera para ver quien hace mas daño al bolsillo de la población desde el Ministerio de Economía cuyo titular Prat gay no se quedo atrás puso las tasas de interés en su punto más alto para que la gente no se vuelque al dólar (muchos no le hicieron caso) y llevó adelante una política monetarista para enfriar la economía. Que quiere decir esto, sacar dinero del mercado (osea del bolsillo de los argentinos) para que las cosas no aumenten, y en parte tuvo éxito logró que los argentinos dejaran de gastar (porque no les alcanza), en el área servicios, cayó abruptamente la gastronomía, la hotelería, espectáculos, y esparcimiento, en algunos rubros hasta el 40% y otros menos.

Pero también la caída se notó en otros sectores como el de indumentaria, textil, shoppings y supermercados, la industria del calzado; la producción industrial nacional bajó mas del 5%, pero a esta situación hay que agregarle que bajaron las ventas, subieron las importaciones además de haber subido las tarifas, conclusión : las industrias locales se vieron perjudicadas doblemente; les voy a dar algunas cifras para clarificar el tema, la empresa COTO (supermercados) aumentó sus importaciones el 42%, Carrefour lo hizo el 44%, Jumbo el 15%.

La empresa Coto en estos seis meses trajo de China, India y Uruguay 619.518 acolchados y sábanas, 123.986 calefactores de China, 5.366 lavarropas y 12.724 heladeras de Turquía con la marca Top House. Si a la caída abrupta de las ventas se suben las importaciones tenemos a la vista quienes son los perdedores de esta ecuación; que se ha visto reflejada en las mas de 20.000 suspensiones o despidos que hay en el sector industrial. Estos datos son sólo un mínimo ejemplo que se repite en todos los sectores económicos del país, la industria láctea tuvo una caída del 17.5%, la aviar el 11.2%, la bovina 6.2, la siderurgia 19.1, la automotriz, el consumo de nafta y así podríamos seguir con todas.

Pero sí hay ganadores en este modelo, aquellos que se beneficiaron con la devaluación del dólar y la quita de retenciones: el sector minero pica en punta, contaminan y se llevan todo al exterior sin ningún tipo de limitación, las petroleras, la industria aceitera de exportación, en manos de los grandes grupos económicos internacionales, la elaboración de biodiesel, agroquímicos y fertilizantes, maquinarias agrícolas (único rubro de mayoría de capitales nacionales) y algunos sectores agropecuarios.

Otro dato importante a tener en cuenta es que el déficit fiscal se duplicó respecto al mismo período del año pasado, debido a la caída del consumo (esto provoca menos ingresos de impuestos a las arcas públicas) y al aumento del gasto público motivado por las actualizaciones salariales del sector, los subsidios y el gasto propio del estado.

El gobierno ha puesto mucho énfasis en el blanqueo de capitales que comenzará en agosto, con esa herramienta piensa financiarse lo que resta del 2016 y el 2017 para no salir a tomar créditos externos que tendrían un costo mayor en intereses.

Para la próxima nota hablaremos de la lluvia de inversiones que supuestamente vendrían y que ahora se la espera recién para mediados del 2017.

Ante este panorama nos cabe preguntar si hoy la política económica del actual gobierno es una solución para la mayoría de la población argentina o un problema.

La respuesta es sencilla, para aquellos que deben pagar las tarifas de los servicios, que ven que sus bolsillos cada vez soportan menos la inflación (estimada arriba del 40%) que su salario cada vez cubre menos sus necesidades, que su empleo empieza a ser inestable caminando por la cornisa de la suspensión o el despido, sin lugar a dudas para esos argentinos este plan económico es un problema.

A pesar de ello aún se conserva una fugaz esperanza de que las cosas y las decisiones se puedan revertir, todos somos concientes que hay que desarrollar una política energética en forma urgente, que la inflación debe bajar a un digito como en los países vecinos, pero el sacrificio no lo deben hacer sólo los asalariados, jubilados y sectores medios de la sociedad. La economía de un país debe contener a todos, los que menos tienen deben ser protegidos por el Estado, y los que más tienen deben ser controlados por el Estado, hasta el momento esto no se ha vislumbrado en el gobierno ni en sus funcionarios.

No debemos quedar atrapados en la discusión de los hechos de corrupción del gobierno anterior, que existieron y deben ser castigados con extrema dureza por la justicia, ni en el autismo de funcionarios actuales que no escuchan las carencias de sus conciudadanos; debemos encontrar un camino de equilibrio que no perjudique a los necesitados y ponga en valor la producción nacional para que sirva como herramienta de crecimiento social, para poder afirmar que la economía debe estar al servicio del hombre y no al contrario.

Escrito por: JACK THE RIPPER

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