Los ídolos son seres humanos

Es muy difícil para aquellos que nos gusta el fútbol, escribir una nota de ese deporte después de haber ocurrido una nueva frustración como la del domingo, pero me gustaría volcarles a ustedes los lectores una serie de reflexiones sobre este presente como país y amantes del fútbol.

Quien más que Messi hubiera querido que ese fatídico penal se hubiera transformado en gol, pero ese tiro de los doce pasos marcó el alma de él y todos sus compañeros, más de uno de ellos habrá pensado si el mejor del mundo lo tiró afuera que puede pasar con los nuestros. Y lamentablemente fue así, cuando la pelota fue a parar a la tribuna hasta los que estábamos mirando el partido por tv pensamos,”ya está” otra vez se nos escapó un logro deportivo, salir a la calle con cualquier cosa celeste y blanca para festejar , celebrar un campeonato que aunque fuera un invento (Copa América Centenario) lo que queríamos todos era festejar y abrir la esperanza del mundial de Rusia dentro de dos años. Ya teníamos todo preparado el obelisco custodiado y con barreras, los móviles televisivos preparados en las calles, los analistas de fútbol con sus discursos según fuera el resultado, nuestro presidente Macri, viendo el partido junto a Juliana con la camiseta puesta y preparando las fotos que se iban a difundir, todo listo solo faltaba el motivo, ganarle a chile y a la calle a demostrar que la argentina está unida por el fútbol.

Pero lamentablemente pasó lo contrario, y ahí empezó el problema y las divisiones, que Martino no puede dirigir, que los jugadores lesionados, que Messi cuando hay que ganar arruga, etc, etc y mil excusas más. Pero nunca se analiza a las personas o mejor dicho las situaciones que les toca vivir a esas personas en momentos como esos, en situaciones límites donde es todo o nada.

Quiero aclarar que no soy defensor de los futbolistas que son millonarios (GRACIAS A SU TRABAJO Y NO A LA ESTAFA O ROBO) ni tampoco su detractor sino un simple observador.

Tomemos exclusivamente el caso de Messi como ejemplo, Lionel está pasando en forma personal una situación muy complicada, lo está juzgando la justica española por evasión fiscal, lo mismo le está pasando a Mascherano, a pesar de ello él vino a jugar un partido amistoso del que salió con un fuerte golpe en sus costillas y luego fue a declarar ante los jueces de España, él y su padre sentados ante el banquillo de los acusados con la probabilidad de que además de lo económico tengan la certeza de que van a sufrir una condena, si bien excarcelable pero con seguridad de dos años de cárcel.

Como puede estar la cabeza de un joven que mira la foto de él y su padre sentados dando explicaciones ante los jueces sobre evasión fiscal y con la posibilidad cierta de ser condenados .Por una justicia que no es como la nuestra acá nadie va preso por esos delitos, recién ahora los jueces por la presión pública se despertaron ante la abrumadora cantidad de evidencias y no tuvieron más remedio que meter preso a los Baez, López, Jaime, y los que vendrán.

Como le dijo Leonel al juez el firmaba lo que le decía el padre, que hijo se le rebela a un padre o no confía, mas cuando ellos viven su mundo que es jugar en el deporte más apasionante que hay. Como contrapartida se imaginan a los hijos de Baez diciéndole a su padre: no papá, no Lázaro no quiero una cuenta de 25 millones de dólares en Suiza, estos jóvenes son víctimas o victimarios? , Lionel Messi con todas las letras fue una víctima que acompañó a su padre como lo hizo siendo niño cuando en argentina se le negó el tratamiento para el crecimiento, y el padre tuvo que buscar la solución en España, para que su hijo tuviera una vida normal y se pudiera dedicar al fútbol. Pero toda esta situación que le toco vivir a él, difícil si las hay. En lo que se refiere a la exhibición pública y al momento judicial fue al comienzo de copa América a pesar de ello Lionel voló a USA para integrarse a sus compañeros, pero allí le depararía a él y su equipo otra noticia fuerte.

El primer partido él no lo jugo recuperándose del fuerte golpe sufrido en el amistoso con Honduras, y vaya paradoja justo le ganamos a Chile, sin el número uno y encima se lesiona Di Maria. Con el correr de las horas empezó a haber en el equipo argentino cierto malestar por la falta de organización de la logística, fue el seleccionado que más viajo y en varias oportunidades las esperas en los aeropuertos y hoteles se hicieron costumbre, además no se consiguieron equipos de fútbol de sparring para los entrenamientos, algo que siempre se hace cuando son competencias internacionales, pero claro esto ocurría porque nuestros dirigentes estaban preocupados por las “roscas” para seguir con el curro de la AFA o el nuevo que se llama la Superliga.

Tan espantoso fue el papel de los dirigentes afistas que el presidente Segura fue destituido por la FIFA estando en la concentración argentina, encima la justicia procesó a la cúpula de la AFA por defraudación al Estado, todo esto en medio de la copa América, y por si fuera poco empezó la pelea entre la justicia argentina y la FIFA que nos pone a tiro de la desafiliación para jugar partidos internacionales. Además a este papelón hay que agregarle que la AFA está fundida y no tiene dinero, los propios jugadores tuvieron que aportar más de 200.000 dólares para el tramo final y poder llegar a argentina el lunes, más irresponsabilidades e inoperancia no se puede pedir.

A pesar de ello y de un montón de situaciones más, los once salieron a la cancha con el objetivo de ganar; tal vez su cabeza no estaba de la mejor forma; Messi y Agüero manifestaron en forma personal el disgusto que les causó todas estas situaciones y otras de la final, pero lo que aquí queda claro que nuestro Estado y sus instituciones no cuidan a los deportistas de alto rendimiento cuando se compite a nivel internacional.

Todo lo dicho no es una excusa por haber tenido una nueva frustración sino para manifestarle al lector que los que juegan al fútbol o cualquier otro deporte también son seres humanos que sienten y sufren como todos, que sus familias están en nuestro país y sienten los colores celeste y blanco como el resto. Todos anhelábamos una victoria todos queríamos festejar pero otra vez se frustró, esta vez algo más de lo deportivo sucedió, impericia egoísmos falta de una conciencia de equipo (que lo integran dirigentes, cuerpo técnico y jugadores) problemas políticos y judiciales, todo eso hizo que no se llegara de la mejor manera por más que estuviéramos entusiasmados esa fue la realidad.

No debemos olvidar que esos jugadores que nos trasmiten tanta pasión por el fútbol, donde cada hogar se transforma cuando juega argentina también son humanos y ellos sufren, se alegran o lloran como lo hizo Lionel Messi y su hijo Thiago.

La historia cuenta un viejo relato, en el Imperio Romano cuando César era el emperador y todos lo idolatraban y era el supremo cubierto de alabanzas y pleiticias, César a su lado llevaba un sirviente que a cada momento le decía “César, gran Emperador, tú eres humano” eso lo bajaba a la realidad y a la verdad.

Las lágrimas de Lionel Messi y sus compañeros demostraron que son humanos y lo que nos duele a nosotros también les duele a ellos, se nos fué otra copa pero esto debe servir para replantearnos los pasos a seguir a futuro y las conductas y políticas a seguir con las instituciones deportivas que nos representan, los partidos los ganan los jugadores, los campeonatos o las copas LOS GANAMOS TODOS.

Escrito por: JACK THE RIPPER

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