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La increíble historia de Ronald Biggs, el ladrón del siglo inglés que cayó 38 años después

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Ronald “Ronnie” Biggs tuvo una vida de película: cometió el “robo del siglo” en Glasgow, Inglaterra, se fugó de la cárcel y encontró refugio en Brasil, donde fue tratado como una verdadera estrella. También brindó varias entrevistas para recordar sus épocas de delincuencia y hasta se dio el lujo de cantar en un álbum de los Sex Pistols.

Biggs cayó preso recién 38 años después de haber cometido su famoso robo, cuando debió regresar a su país natal y afrontar la prisión en medio de un deteriorado estado de salud.

Nació el 8 de agosto de 1929 en Stockwell, Londres, pero pasó su infancia en diferentes lugares debido a las constantes evacuaciones en medio de la Segunda Guerra Mundial. Estuvo en Flitwick, condado de Bedfordshire, y luego vivió en Delabole, en Cornualles. En 1947, a los 18 años, se alistó en la Royal Air Force, pero fue despedido dos años después por deserción. Entonces, su vida pegó un giro inesperado.

Ronnie Biggs: su primera vez en prisión y el origen del “robo del siglo”

A sus 20 años, tras haber desertado de la Royal Air Force para dedicarse a la delincuencia, Ronnie Bigg cumplía una leve condena en la cárcel de Lewes, en el sur de Sussex, por un robo menor. Fue allí donde un preso llamado Albert le contó sobre un tren postal que solía transportar cifras millonarias entre Glasgow y Londres. Sin que lo supiera, había comenzado a tomar forma el “robo del siglo” que protagonizará tiempo más tarde.

Ronald "Ronnie" Biggs, con 35 años, fue sentenciado a 30 años de prisión por su participación en el robo de un tren el 8 de julio de 1963.
Ronald «Ronnie» Biggs, con 35 años, fue sentenciado a 30 años de prisión por su participación en el robo de un tren el 8 de julio de 1963.

Unos meses después, Biggs fue trasladado a la prisión de Wormwood Scrubs. Allí se hizo amigo de Bruce Reynolds, un ladrón de su edad. En una de sus charlas, le comentó la historia del tren. Desde entonces, ese tema se convirtió en una suerte de obsesión para ambos.

Luego de cumplir sus respectivas condenas, Biggs y Scrubs tomaron caminos diferentes. Durante una década no se cruzaron y el plan de asaltar el tren quedó relegado. Por su parte, Biggs intentó abandonar la delincuencia y comenzar una nueva vida. Fue así que empezó a trabajar de carpintero y se casó con Brent Charmian, con quien tuvo en 1960 su primer hijo, Nick.

Sin embargo, todo cambió en el verano de 1963, cuando Biggs y Scrubs se reencontraron. Al igual que él, Scrubs también había contraído matrimonio y tenía un hijo. Para retomar la relación, acordaron una cena entre las dos familias.

Mientras tomaban cerveza, Scrubs le recordó el robo al tren postal que los había tenido obsesionados en prisión. Luego le insistió en llevar a cabo el plan y, para convencerlo, le dijo que conocía a las personas indicadas para que los ayudaran. Por su parte, Biggs se encargó de planear y organizar el crimen, por lo que fue apodado como “La Mente”.

El robo del siglo, la fuga y la detención de Ronald Biggs

Tras un mes de preparativos, el robo se llevó a cabo el 8 de agosto de 1963. Unos 15 hombres con sus rostros cubiertos con medias de mujer descendieron de dos camionetas y un camión que estacionaron debajo del puente de Bridego. Roger Cordrey fue el encargado de adelantarse para hacer que se detuviera el Tren Correo de Su Majestad. Por su parte, Cordrey quedó en el camión para moverlo cuando fuera necesario, mientras que los demás se camuflaron en el pasto, a ambos lados de la vía.

El juego de Monopoly y otros objetos hallados en la granja que le sirvió de escondite a la banda.
El juego de Monopoly y otros objetos hallados en la granja que le sirvió de escondite a la banda.

Cuando vio el tren, Cordrey cubrió con un guante la señal verde del semáforo y conectó una batería a la luz roja para que se prendiera. La trampa salió a la perfección y la formación se detuvo en el lugar adecuado. El fogonero bajó y fue hasta un puesto telefónico para consultar lo que sucedía, pero fue reducido por los delincuentes.

El resto de los hombres separaron los vagones de la locomotora, que era donde se resguardaba el dinero. Entonces, comenzaron a subir los sacos de dinero a los vehículos estacionados bajo el puente. Luego de unos minutos, escaparon con 2,6 millones de libras esterlinas.

El robo del siglo había salido casi a la perfección. Es que la Policía encontró su guarida en una granja. Aunque ellos ya se habían ido, dejaron en un tablero de monopoly sus huellas digitales. Por eso, los miembros de la denominada “Banda del Tren” fueron identificados, localizados y detenidos, aunque las autoridades lograron recuperar apenas una pequeña parte del botín. Hubo penas de entre 18 y 30 años, mientras que Biggs se llevó la peor parte.

Escape de prisión, exilio en Brasil y entrega

En 1965, luego de 15 meses tras las rejas, Biggs se fugó de la prisión de Wandsworth: desde el exterior cayó una enorme escalera de sogas en el patio y él la utilizó para escapar rápidamente. Del otro lado del muro lo esperaba un camión con la parte trasera sin techo y cubierta de colchones, para amortiguar la caída de Biggs.

Esta vez, tomó precauciones para no volver a ser detenido: huyó a París, se sometió a una cirugía estética y consiguió un pasaporte falso. Entonces, partió hacia Australia y se quedó allí durante cuatro años. Él mismo reveló su ubicación en Sidney al anunciar la publicación de un libro sobre el famoso robo, cediendo los derechos de autor a su mujer y sus tres hijos. Antes de que lo encontraran, volvió a desaparecer.

Otra vez, fue él mismo quien reveló su ubicación. Lo hizo en 1970, a través de una conferencia de prensa en Río de Janeiro, Brasil. Sin embargo, se aseguró antes que no podían detenerlo. “Señores, soy ‘La Mente’, del robo del siglo. Aquí estoy y aquí me quedo, porque tengo un hijo nacido en Brasil, y la ley prohíbe la extradición en un caso así”, explicó.

Tratado como un famoso en Brasil, se dio el lujo de dar entrevistas a la prensa y hasta participar como cantante en The Great Rock ‘n’ Roll Swindle (1978), el álbum de los Sex Pistols en el que le puso voz a la canción No One Is Innocent (Nadie es inocente).

En 1981, un grupo de mercenarios británicos lo secuestró y lo llevó hacia Barbados, que tenía un tratado de extradición con Gran Bretaña. Sin embargo, la presión de Brasil, donde Biggs era una figura pública reconocida, hizo que lo devolvieran a Río de Janeiro, donde fue recibido por una multitud entre aplausos.

Ronnie Biggs, en el sepelio de uno de sus cómplices. Foto: AFP.
Ronnie Biggs, en el sepelio de uno de sus cómplices. Foto: AFP.

Su libertad terminó recién en 2001, 38 años después de haber cometido el famoso robo. Como no podía ser de otra manera, fue él quien se entregó: regresó voluntariamente a Inglaterra y fue arrestado de inmediato. Pasó varios años en prisión, mientras su salud empeoraba sin tregua. Fue liberado en 2009 por “motivos humanitarios”. Finalmente murió el 18 de diciembre de 2013, a sus 84 años, a causa de una apoplejía.

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