Aunque para muchos es su hogar permanente, el delta es uno de los atractivos turísticos destacados de la provincia de Buenos Aires. La combinación del agua con la naturaleza lo convierten en el lugar ideal para el descanso y la desconexión. Con la idea de potenciar sus encantos naturales, Verónica Kolodesky creó una original propuesta de hospedaje: las Casas del Agua Trieb.
Se define como “psicóloga de profesión y emprendedora a tiempo completo”, espíritu que la llevó a crear las casas flotantes, pero que también la impulsa a no dejar de pensar nuevas iniciativas.
Las Casas del Agua Trieb no tienen motor, están amarradas en la isla del Club San Fernando, a solo 45 minutos del centro de la Ciudad de Buenos Aires; a siete cuadras de la Estación San Fernando (Tren Mitre -Retiro/Tigre) y a nueve de la Ruta 197 y sus múltiples líneas transporte público.
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Son monoambientes estilo loft, con deck y terraza (de 78 metros cuadrados), que cuentan con todas las comodidades y el confort de un hospedaje pensando para pasarlo bien: Wifi, Smart TV, Prime Video, Direct TV, Netflix, aire acondicionado frío/calor, heladera, horno, anafe, parrilla eléctrica, jarra eléctrica, juegos de mesa, elementos para higiene personal y básicos de cocina (aceite, azúcar, té, café, entre otros.), son solo algunos de los servicios. Además, están aprobadas por la Prefectura Naval Argentina.
“El barrio es un barrio de casas flotantes donde hay gente que vive de manera permanente, otros que pasan los fines de semana y otras que están para alquiler. Yo tengo mi casa Trieb y administro La Mili,por eso tengo mi marca registrada de Casas del Agua Trieb”, explicó Kolodesky. En total, en el barrio hay unas 20 casas flotantes.
Trieb, un concepto que impulsa
Kolodesky eligió el nombre de Trieb para su emprendimiento y las razones responden a una necesidad personal de sentirse en movimiento. “Triebderiva del verbo alemán treiben, (brote, expresión, ganas, puesta en movimiento, impulso)”, explicó.
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“Cuando observamos el río solemos sentir mucha paz, despertando en nosotros una sensación de libertad y tranquilidad que parece incompatible con la vida en la gran ciudad. Pero estas casas flotantes hacen realidad lo que parece un sueño imposible: disfrutar de un entorno natural, cerca del centro urbano”, dijo la emprendedora.
Para llegar todo es una aventura, para muchos, novedosa. El ingreso es por el Club San Fernando, que cuenta con 70 hectáreas, 16 que corresponden a la zona continental y 63 a la Isla Benjamín Viedma, ubicada al margen izquierdo del Río Luján.
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Pero el recorrido no termina ahí. Una vez adentro del club hay que tomar una lancha colectiva en el muelle 12, que tras unos cinco minutos de navegación, llega a la isla frente a la zona de casas flotantes. De allí, una lancha con grumete cruza hasta Casas del Agua Trieb.
Cuál es el precio para hospedarse en las casas flotantes
El precio de hospedaje parte de los $50.000 la noche. En Trieb la capacidad es de hasta tres huéspedes y en La Mili, hasta dos. Cuenta además con paquetes especiales para disfrutar de una experiencia distinta para Navidad y Año Nuevo.
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Para una escapada entre semana o en fines de semana; para una noche romántica; para unas vacaciones distintas e inolvidables; para vivir una experiencia especial, Casas del Agua Trieb son la propuesta ideal, aunque no necesitan motivo para ser visitadas.




