miércoles, enero 14, 2026
26.1 C
San Pedro

Irán apaga Internet: cómo funciona el arma digital de los regímenes autoritarios para silenciar protestas

Tenés que leer..

El silencio no siempre llega con tanques o sirenas. A veces baja de golpe, en forma de desconexión total. Sin redes, sin llamadas, sin mapas ni satélites. Eso fue lo que ocurrió en Irán, donde el Gobierno activó uno de los apagones digitales más extremos jamás registrados para frenar las protestas sociales. Una demostración cruda de cómo el control de Internet se convirtió en una herramienta política de alto impacto.


Un país entero fuera de línea

El corte comenzó de manera abrupta y dejó a más de 85 millones de personas desconectadas del mundo exterior. No se trató solo de redes sociales o páginas web bloqueadas: cayeron Internet, la telefonía fija y móvil, y hasta los servicios satelitales.

Según la organización NetBlocks, especializada en monitorear censura digital, el 99% del tráfico de Internet del país quedó inutilizado. Una operación quirúrgica, rápida y coordinada, que revela un alto nivel de sofisticación tecnológica.


Protestas, crisis económica y control digital

El detonante fue una nueva ola de protestas en Teherán, impulsadas por el colapso de la moneda y una inflación fuera de control. Frente a la presión social, el régimen recurrió a una estrategia ya conocida: apagar las comunicaciones para aislar a la población y ganar tiempo.

No es la primera vez. Irán ya había ejecutado apagones similares en 2019 y 2022, en contextos de protestas masivas y fuerte represión estatal.


Cómo se “apaga” Internet a nivel técnico

La clave está en la infraestructura. Cuanto más centralizado está un país, más fácil es desconectarlo. Irán controla los principales proveedores de servicios, lo que permite intervenir directamente en el corazón de la red.

El mecanismo principal es el control del BGP (Border Gateway Protocol), el sistema que indica a los datos por dónde circular.

En términos simples:

  • El Gobierno puede dejar de anunciar sus rutas, haciendo que el país “desaparezca” del mapa digital.
  • O aplicar null routing, una técnica que descarta todo el tráfico antes de que llegue a destino.
  • En escenarios extremos, también se apagan equipos físicos, antenas o enlaces de fibra óptica.

Resultado: los datos nunca llegan. Se pierden en el camino.


VPN y Starlink: las vías de escape, cada vez más limitadas

Durante años, las VPN fueron el salvavidas frente a la censura. Pero en este apagón, incluso ese recurso quedó neutralizado. Proveedores como Proton VPN confirmaron una caída drástica del tráfico desde Irán, señal de que la infraestructura fue apagada por completo.

La otra alternativa es Starlink, el servicio de Internet satelital de Elon Musk. Se estima que entre 40.000 y 50.000 personas lo usan en el país. Sin embargo, el Gobierno iraní también fue por eso.

Desde el inicio del apagón, se detectó una pérdida de hasta el 80% de los paquetes de datos en algunas regiones, producto del uso de jamming, una técnica militar que bloquea señales satelitales y GPS. Tecnología avanzada, que según expertos podría contar con apoyo de Rusia o China.


Un fenómeno global en expansión

Irán no está solo. 2024 fue el año récord de apagones de Internet en el mundo, con casi 300 cortes documentados en más de 50 países, según la ONG Access Now.

Los países que más recurrieron a esta práctica:

  • Myanmar
  • India
  • Pakistán

También se registraron apagones durante elecciones, conflictos armados, protestas sociales e incluso, en algunos casos, para evitar trampas en exámenes escolares.


Libertad de expresión bajo amenaza

Las consecuencias son claras: menos información, menos derechos, más impunidad. Amnistía Internacional lo define sin rodeos: los apagones digitales “sumergen a la población en una oscuridad informativa total”.

A nivel legal, las sanciones internacionales son escasas. Sin embargo, hay excepciones. Nigeria logró revertir un apagón mediante acciones judiciales, cuando los tribunales determinaron que la medida no era legal ni proporcional.


Tecnología, poder y control

El caso de Irán confirma una tendencia inquietante: el control de Internet se convirtió en un arma estratégica de los Estados autoritarios. No hace ruido, no deja escombros, pero es igual de efectiva.

Desde el equipo de tecnología del Norte Bonaerense, seguiremos analizando cómo la infraestructura digital, pensada para conectar al mundo, también puede ser usada para aislarlo. Porque entender cómo funciona el apagón es el primer paso para evitar que se naturalice.

Últimas noticias

Desbaratan una organización que ingresaba autos de lujo de contrabando y los alquilaba a figuras del espectáculo

La Aduana, la Policía de la Ciudad y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) desbarataron una organización...

Más noticias como esta