Un reciente informe del Observatorio de Tierras volvió a poner el foco sobre la extranjerización de tierras rurales en la provincia de Buenos Aires y dejó un dato puntual: solo dos municipios superan el límite máximo habilitado por la legislación vigente para la venta de tierras a personas extranjeras. Se trata de Escobar y Campana.
Ambos distritos ocupan una posición estratégica desde el punto de vista logístico y comercial. Funcionan como nodos de acceso a la hidrovía y a los ríos Paraná y Uruguay, corredores clave para el comercio exterior del Mercosur, y concentran además una fuerte expansión de barrios cerrados, countries y desarrollos inmobiliarios de gran escala.
El relevamiento, elaborado por Julieta Caggiano y Matías Oberlin y publicado en diciembre de 2025, señala que en Escobar y Campana el porcentaje de tierras rurales en manos extranjeras supera el tope legal del 15% del total del territorio rural municipal, establecido por la normativa nacional. En contraste, el resto de los municipios bonaerenses analizados se mantiene por debajo de ese umbral.

Según detalla el informe, la medición se realiza exclusivamente sobre tierras rurales registradas y se apoya en datos oficiales del Registro Nacional de Tierras Rurales. Bajo ese criterio, Escobar y Campana aparecen como casos excepcionales dentro del mapa provincial, sin que ello implique una situación generalizada en el territorio bonaerense.
El documento subraya que la extranjerización de la tierra es el resultado de un proceso de largo plazo y no un fenómeno reciente. A la vez, recuerda que los límites fijados por la ley son de cumplimiento obligatorio y que su aplicación depende de los organismos encargados de autorizar, registrar y controlar las operaciones de compraventa de tierras rurales a extranjeros.
En ese sentido, el informe aclara que la superación del límite legal solo puede producirse si las operaciones fueron formalmente inscriptas y validadas por las autoridades competentes. Es decir, no se trata de situaciones informales o irregulares, sino de escenarios que surgen de registros oficiales del propio Estado.
El mapa elaborado por el Observatorio muestra además ciertos patrones que se repiten a nivel nacional: los mayores niveles de extranjerización suelen concentrarse en municipios con alta actividad económica, cercanos a grandes centros urbanos o vinculados a corredores estratégicos, donde las operaciones de tierras rurales fueron autorizadas dentro del marco legal vigente.
A nivel país, el informe indica que cerca del 5% del territorio argentino —más de 13 millones de hectáreas— se encuentra en manos de extranjeros, de acuerdo con la última cartografía disponible. Al desagregar el dato por distrito o departamento, el relevamiento identifica al menos 36 municipios en todo el país que superan el límite del 15% fijado por la Ley de Tierras Rurales, con casos destacados en provincias como Neuquén, La Rioja y Salta, donde el porcentaje de tierras extranjerizadas llega en algunos casos a superar el 50% del territorio departamental.
El trabajo del Observatorio no plantea una extranjerización extendida en toda la provincia de Buenos Aires, sino que pone el acento en dos distritos específicos y en la responsabilidad institucional de los mecanismos de control que permitieron alcanzar esos niveles.




