Cruce de acusaciones en Israel por la estampida que mató 45 personas

Al menos diez menores perecieron en la estampida que se cobró la vida de 45 judíos ultraortodoxos en un festival religioso el pasado viernes en Israel, según una lista parcial de nombres hecha pública ayer mientras seguían las tareas de identificación de las víctimas.
Publicado el 03/05/2021 a las 06:45 Hs.

Dieciséis personas permanecían ayer hospitalizadas, tres de ellas en estado grave. Hubo dos familias que perdieron dos hijos cada una. El más joven de los niños fallecidos tenía nueve años.

Ayer muchos pedían una comisión oficial de investigación, en parte para depurar responsabilidades entre las autoridades que permitieron la concentración de unas cien mil personas para la celebración de la fiesta de Lag Baomer, al pie del monte Merón. En años anteriores se había advertido de la falta de medidas suficientes de seguridad. Ya en el 2008 un informe advertía de la falta de vías de salida del recinto.

La estampida se produjo cuando numerosas personas empezaban a abandonar el lugar después de uno de los eventos y colapsaron un pasaje estrecho, parecido a un túnel y con cierta pendiente, que terminaba en varios escalones. El suelo estaba resbaladizo por las botellas de agua y de zumo arrojadas medio vacías, según dijeron testigos. Cuando algunos resbalaron y cayeron, los que venían detrás se precipitaron sobre ellos. Un sanitario veterano, Yossi Halabi, dijo ayer al Canal 12 que se encontró con “una pared de cuerpos” cuando llegó corriendo al lugar desde su puesto. Les llevó a él y sus compañeros 40 minutos extraer a los últimos heridos y muertos.

El Ministerio de Justicia abrió una investigación sobre la actuación de la policía, ya que hubo testigos que se quejaron de que las barreras policiales impedían a la gente salir con facilidad. Antiguos mandos policiales responsabilizan, en cambio, a los políticos. Aunque la campaña de vacunación contra la covid ha permitido levantar restricciones, el Ministerio de Sanidad solo autoriza hasta ahora reuniones de 500 personas, y en cambio, señala la prensa israelí, el primer ministro, Beniamin Netanyahu, movido por intereses políticos, aseguró a los líderes ultraortodoxos que podrían celebrar su festival.

Según medios locales, 32 de los 45 fallecidos pudieron ser identificados antes de que comenzara el sabat, el viernes al oscurecer, y 22 de ellos pudieron ser enterrados. La identificación y los funerales del resto se dejó para el final del sabat, en la tarde de ayer. Entre los muertos figuran algunos extranjeros: cuatro estadounidenses, un canadiense y un argentino.

Fuente:lavanguardia.com