Y Calamaro los junta…

Recién editado “Dios los cría”, el disco de duetos y tríos de Andrés Calamaro, reversiona parte de su extenso repertorio
Publicado el 04/06/2021 a las 07:00 Hs.

 

Por Ernesto Edwards Filósofo y periodista @FILOROCKER

La fecha anunciada era el pasado 27 de mayo para el lanzamiento del álbum, tres años después de “Cargar La Suerte” (2018). Se trataba de “Dios los cría”,  que Calamaro aparentemente fuera grabando, casi en secreto, en el primer año de pandemia, mientras todos nos distraíamos con el disco conmemorativo de Los Rodríguez. Esa sería la primera impresión. Luego, con los días, averiguaríamos que el proyecto databa de bastante tiempo atrás.


Desde que Frank Sinatra puso de moda los álbumes de duetos, se convirtió en un género en sí mismo. Claro que Calamaro no es La Voz ni los invitados del argentino son los mismos que los elegidos por el mejor croonerde la historia. Y si no, comparemos a Bono con Sebastián Yatra. Pero, ¿a quién le importa? Seguramente no a los incontables y fieles seguidores del nuestro.


Primera gran advertencia: saldrán defraudados si esperan encontrarse con un disco de rock. Porque no lo es. Se trata de un auto-homenaje más de Andrés Calamaro con un repertorio bonito que atraviesa épocas diversas y toleró arreglos tales que darían como resultado versiones que oscilan entre lo abolerado y lo tanguero, con algunos toques de flamenco y de jazz.

A lo largo de varios meses, su público tuvo tres adelantos, cada uno con sus respectivos videoclips. El primero fue “Bohemio”, versión compartida con el hoy un poco oxidado Julio Iglesias -en el video, hecho un dibujito-, quien con mucho oficio desgranará ese texto que define que “Bohemio es ser la sombra de encontrarle el sentido a las cosas. Bohemio es un deseo a destiempo, también es necesidad”. Y con “Bohemio” comienzan a correr los 15 temas.

El segundo estreno fue “Para No Olvidar”, acompañado por Manolo García y Vicente Amigo, en un recorrido que fue de lo mejor del álbum: “De un tiempo perdido, a esta parte esta noche ha venido. Un recuerdo encontrado para quedarse conmigo”. De nuevo luciéndose con la “rima Calamaro”. Y un clip bien hecho. Nostalgia con altura y elegancia.

Y en el tercer lugar, inmediatamente previo al conocimiento total del disco, tenemos a Alejandro Sanz, que aunque Calamaro lo consigne como un logro, la revisita del mega hit “Flaca” será un aburrido fiasco. La intro nos confundirá, porque suena al clásico, pero una vez que arrancaron, toda la onda del ´97 se habrá perdido. “Entre ´no me olvides´me dejé nuestros abriles olvidados”. Y quizás se olvidaron mucho más. Por lo menos por parte de Sanz.


Una confesión: en la primera lectura de la lista de temas, algo pareció alegrar al autor de esta nota, cuando creyó leer que estaba incluido Juanse. Pero no era Juanse. Era Juanes, y no es lo mismo, que tiene de rock lo mismo que la Pastorutti, que cree que todo se trata de vestirse de cuero. Y que, afortunadamente, no se coló en el listado. Como sea, Juanes suena impostado y en pose, si la idea era recrear Los Rodríguez. Y el Niño Josele pasa inadvertido haciendo lo suyo en el trío. Pero es cierto que “Engánchate Conmigo” es una canción inoxidable, e invulnerable a cualquier maltrato.


“Tuyo Siempre”, junto al inefable Vicentico, es un punto alto del disco. Un bolero a full: “Si alguna vez no me vuelven a ver, porque a mí como a todos se me olvida, algo va a quedar adentro tuyo siempre. Algo que yo te dejé alguna vez. No importa si no venís conmigo. Este viaje es mejor hacerlo solo. Yo te voy a recordar todos los días. Porque un amor así nunca se olvida”.

No faltará “Estadio Azteca”, el recordado escenario mejicano de mundiales de fútbol y varios espectáculos más, con letra de otro e inmortalizada por Andrés. Claro que el aporte de Lila Downs fue insuficiente para tal emprendimiento. Eso sí, le puso ganas, pero no le salió. “…Cuando era niño y conocí el Estadio Azteca, me quedé duro. Me aplastó, era el gigante. De grande me volvió a pasar lo mismo. Pero ya estaba duro mucho antes”. El recitado de la Downs era innecesario. Y todo el resto.

Seguirá “Mi Bandera”, junto a León Gieco, que parece estar anunciando su jubilación, quien como un amable señor mayor acompañará con eso de “Algo fue que me olvidé cuando me fui de cada lugar donde viví”. De todos modos, resulta aprobable. Y con dignidad. Y claro, hablando de la libertad.

Mención especial de ese tangazo que es “Jugar con Fuego”, compuesto en su momento junto a Mariano Mores, y en la ocasión cantando a dúo con el ídolo español Raphael. “Yo tengo cuatro claveles. Uno por cada motivo. El encuentro, tu mirada. Mi secreto, nuestro olvido”. Dueto de antología.

Continuarán, sin solución de continuidad, “Tantas Veces” con la vocecita ganadora de Mon Laferte, “Algún Lugar Encontraré” con Carlos Vives, “En un Hotel de Mil Estrellas” con Milton Nascimento, “Pasemos a Otro Tema” con Julieta Venegas (que sale perdiendo en el tránsito del rock al bolerito), “Gaviotas” y “Horizontes” con los casi desconocidos Saúl Hernández (exCaifanes) y Fernando Cabrera, respectivamente. Y cierra con la amable pero suave estudiantina de “Paloma” junto a Sebastián Yatra (y otros) aspirando a un público más joven y menos exigente, con la fórmula ganadora de una canción invencible.


Sobre el aporte vocal de Calamaro, si lo que se pretende es quedarse con un buen recuerdo, se recomienda apelar a buscar la versión original. Así y todo, sin embargo, Calamaro sabe hacer lo que hace, aún con esa voz cada vez más nasal. Transmite más que cualquiera, o que muchos que tienen una impecable técnica.

Cuando la grabación de cada dúo permitió que fuera presencial para ambos, quedó el juego musical entre los mismos, como si todo fuera un vivo festivo. Tal el caso con Carlos Vives.


Es raro que no tenga compartida una canción con Litto Nebbia, Fito Cabrales, Joaquín Sabina o Enrique Bunbury. Tampoco con su hermano Javier. Todos ellos con inocultables coincidencias artísticas con Andrés. Recordemos que siempre los invitados son los que impone cualquier discográfica, aunque Calamaro niegue que así fuera en este caso. Lo propio la tracklist. ¿Es este el mejor repertorio de Calamaro? Probablemente no. Pero en modo alguno se trata de malas canciones. Al contrario. Son buenas.


Hoy, con tanta ingeniería de sonido, cualquiera puede parecer que canta bien. Se podrán limpiar las voces, pero finalmente lo que quedará será la intensidad con la que se transmiten los mensajes. Y de eso Andrés Calamaro sabe bastante.
 

En los últimos 25 años hablamos personalmente apenas media docena de veces. Hombre de ideas propias respecto de lo que hace, viene realizando ciertas declaraciones con las que busca provocar a quienes lo escuchan, generando debates y polémicas. Y tiene todo el derecho, aunque algunos se santigüen, y otros amaguen con cancelarlo. Con todo, aún atravesando una grave pandemia, El Salmón apuesta a retomar la suspendida gira europea en 2022. Mientras tanto, siempre nos deja mucho para escuchar, como este buen registro, con algunas reservas, de “Dios los cría”.

 

FICHA TÉCNICA

“Dios los cría…” (Universal, 2021)

Andrés Calamaro e invitados

Género: pop, rock – 15 tracks

Duración: 55´ - Calificación: Bueno